Tal como vimos en el artículo referido a Microimplantes, son tornillos que sirven de ayuda y dan soporte al tratamiento ortodóncico, tienen la particularidad de que el anclaje de los elementos de tracción no se realiza sobre los dientes sino que se hace sobre el maxilar, lo cual posibilita una mejor aplicación de las fuerzas.
La técnica de instalación es muy simple y confortable para el paciente, requiere un mínimo de anestesia y es un procedimiento sencillo que no genera complicaciones y se lleva a cabo en pocos minutos. Están construidos en titanio, que es un material biocompatible (perfectamente tolerable por los tejidos).
El procedimiento de colocación se inicia con la marcación del punto más apropiado para la instalación del microimplante, y se realiza con una pequeña fresa. Una vez labrado el lecho se procede al tornillado del Microimplante en el maxilar.
El video que se muestra a continuación, ilustra la técnica de instalación de dos Microimplantes ubicados a ambos lados del maxilar superior.
La modificación en la textura de los alimentos y la selección de los más blandos es esencial para que la masticación sea cómoda y requiera el mínimo esfuerzo.
Los inicios con una ortodoncia obligan a modificar la textura de los alimentos y a elegir los blandos y cómodos al masticar, sin que se peguen demasiado al paladar ni a los brackets. Además, durante los primeros días son frecuentes las dolencias, llagas e irritaciones, que resultan más molestas según los alimentos que se tomen.
La adaptación de una dieta que combine texturas adecuadas y una buena selección de alimentos para curar las irritaciones de los primeros días es esencial para reducir las molestias de este tratamiento odontológico o estético pasajero.
DIETA DE FÁCIL MASTICACIÓN
Dieta blanda o de fácil masticación son conceptos que sirven en la clínica para dnominar a las dietas dirigidas a personas que tienen problemas para masticar, por ausencia parcial o total de piezas dentarias, porque se acaban de poner una prótesis dental o está mal colocada y duele al masticar, o por falta de fuerza de los músculos masticatorios. Las particularidades de esta dieta, los cambios en la textura de los alimentos y la selección de estos las convierten en aptas para quienes estrenan ortodoncia, sean niños o adultos.
La modificación en la textura se expresa en forma de alimentos sólidos, enteros o trozados, pero sometidos a cocciones suaves para que su masticación sea cómoda y requiera el mínimo esfuerzo. Durante el tiempo que dure la ortodoncia, en general entre dos y tres años, la necesidad obliga a comer diferente. En algunos casos, será preciso probar distintos alimentos a los que se está acostumbrado, pero en otros bastará con elaborarlos de otra manera para cambiar la textura.
Las carnes fibrosas, como los filetes de ternera, los guisos o el conejo, son más costosas de masticar. Aunque el problema puede no ser éste, en ocasiones, entre las bandas o las brackets del aparato se quedan restos de filamentos de las fibras musculares, difíciles de eliminar con el cepillado. Son más adecuadas en estos casos las carnes blandas, como la de pollo guisado o con salsa, o las carnes de cualquier tipo picadas y presentadas de diferente manera, como albóndigas, hamburguesas, salchichas, mezcladas con verduras como relleno de un pastel, de unos canelones, unas lasañas o unas empanadas, etc.
Las croquetas o empanadas con otra alternativa, pero al requerir la fritura no se deben convertir en platos muy recurrentes. En general, los pescados carecen de dificultad para masticarlos porque la textura de su carne es más blanda y se pueden mezclar con salsas que los hacen más jugosos.
Las frutas, al principio, se asimilan mejor si son maduras, cocidas, asadas, en compota o batidas. Son adecuadas las compotas de peras y de manzanas o una combinación de ambas. Son fáciles de hacer y muy gustosas las recetas de frutas variadas ligeramente cocidas o asadas para ablandarlas, así como los jugos de frutas, que tampoco requieren esfuerzo alguno para masticarlos.
Proponer a los niños alimentos que exijan masticar durante más tiempo les podría prevenir de muchos males de la dentadura.
Las ensaladas pueden ser de tomate pelado sólo o mezclado con lechuga cortada en juliana fina. Se puede recurrir a las ensaladas templadas con ingredientes blandos como pimientos y cebolla rehogados y también a las ensaladas en los que los ingredientes están cocidos.
SUPERAR LAS MOLESTIAS INICIALES
Las rozaduras durante la primera temporada y los días siguientes a cada visita al ortodoncista, junto con las llagas en las comisuras de los labios o en distintas partes de la cavidad bucal por mordeduras al no tener habilidad para masticar con el aparato, son molestias comunes que se superan con el tiempo o, al menos, resultan menos incómodas.
Curar las llagas en la boca. Las aftas bucales, las irritaciones e inflamaciones de las encías o las gingivitis son más molestas y tardan más en curarse cuando se toman alimentos ácidos que las irritan, como los cítricos, el ananá, el tomate o el vinagre, que convendrá evitar en el tiempo que dure el malestar. Según la intensidad del dolor, también molestan los alimentos duros como la corteza de pan y los bizcochos, los que se toman muy calientes o los muy condimentados y picantes.
La vitamina A sirve para la regeneración de las mucosas y acelera la curación de las heridas, por lo que en estos casos conviene tomar cada día alimentos ricos en estos nutrientes. Esta vitamina abunda en la leche entera, la manteca, los quesos y los huevos. En los vegetales se halla en forma de ß caroteno, el pigmento que da color naranja a zanahorias, calabazas, mandarinas, naranjas, mango, melón, etc.
Evitar los alimentos pegajosos y duros. Algunos alimentos con textura dura como el pan tostado, las galletas, los frutos secos y el pop, o de textura pegajosa como los chicles, caramelos gomosos etc., se pegan a las bandas del aparato o a las brackets. Tampoco conviene tomar alimentos azucarados, como chocolates, bombones, y similares, si no es posible hacer una buena higiene bucal a continuación.
Los restos de comida que se adhieren a los dientes son sutrato para las bacterias que generan ácido y deterioran el esmalte dental, el paso previo para el inicio de la CARIES. Del mismo modo, pueden no resultar convenientes los alimentos de textura blanda, pero que requieren una masticación más enérgica, como el jamón cocido o el jamón serrano.
Masticar bien desde pequeños
En la actualidad, los niños apenas tienen necesidad de masticar porque la textura de la mayoría de los alimentos que comen es blanda. ingieren carnes picadas en lugar de filete, purés en vez de ensaladas o frutas blandas y muy maduras. Los progenitores deben saber el rol importante que tiene la masticación durante la primera infancia en el desarrollo y posterior buen funcionamientos del sistema dentario. Proponer a los niños desde sus primeros aos alimentos que exijan masticar durante más tiempo les podría prevenir de muchos males de la dentadura y, en consecuencia, de visitas futuras al ortodoncista.
Artículo publicado por la fundación Consumer Eroski Junio 2010
Los microimplantes son tornillos que se insertan en los maxilares para servir de apoyo al movimiento de los dientes que se deben corregir durante el tratamiento ortodóncico.
Para que el movimiento de los dientes sea efectivo es necesario disponer de un punto de apoyo, ya que muchas veces los demás dientes no ofrecen una resistencia suficiente al movimiento.
Los microimplantes están realizados en un material totalmente biocompatible como es el titanio, material utilizado para prótesis dentales o en otras especialidades médicas como traumatología.
El procedimiento de inserción es muy ràpido e indoloro aunque se realiza con anestesia local, pero la mayoría de las veces el retiro se puede realizar sin anestesia.
Los pacientes fumadores o respiradores bucales tienen más riesgo de infección o inflamación. Es muy importante mantener una excelente higiene de la zona e inclusive realizar enjuagues con antisépticos después de las comidas.
Si la parte visible del microimplante le produce molestias en labios, mejillas o lengua se puede recubrir con cera o silicona dental.
Si observa inflamación alrededor del microimplante o movilidad, póngase en contacto con su ortodoncista.
Paciente femenina de 20 años de edad, con apiñamiento importante en sus piezas dentarias. Presentaba una disrelación entre el tamaño dentario con el de los maxilares. El tratamiento fue resuelto con extracciones dentarias y ortodoncia bimaxilar.